Cómo la Televisión usa el Big Data para enganchar a la audiencia

24-02-2017 por IKI Media

Estamos en la era del análisis y la medición. En todos los campos, y más en el del entretenimiento audiovisual, es fundamental analizar los datos que provienen de diferentes canales, especialmente de las redes sociales. Esto es lo que conocemos como Big Data, y ahora, entre otros beneficios, permite que las empresas puedan saber a tiempo real lo que los espectadores opinan sobre su serie, película o programa de televisión.

El Big Data se ha convertido en un pilar fundamental de la estrategia corporativa de grandes pilares del entretenimiento, como son HBO o Netflix. Invertir grandes cantidades de dinero en realizar una serie original siempre supone un riesgo; hacerlo sin realizar análisis y mediciones, es ya un suicidio.

Este tipo de mediciones, utilizadas de manera correcta, pueden ayudar a definir e implementar una estrategia digital. Los análisis por parte de expertos permiten establecer quién es el público objetivo del contenido, cómo lo consume y qué espera del mismo. Estudiando los patrones previos de la audiencia, podemos intentar anticipar cómo reaccionará el público ante nuevas propuestas.

Actualmente, los principales jugadores de la industria del broadcasting y el entertaiment ya han interiorizado que todo proceso de toma de decisiones sobre una serie o película debe estar respaldado por el Big Data; al disponer de analíticas y datos no se deja nada en manos del azar. Los estudios de la audiencia sobre cómo atraer a nuevos espectadores se fundamentan en datos. Estos datos no solo se utilizarán para determinar el público objetivo, sino también para determinar una estrategia sobre cómo hacer que la audiencia se enganche a una serie de televisión.

Una parrilla de contenidos a la medida de… tu cuenta de Twitter

Algunos contenidos suelen funcionar mejor en duraciones cortas. Otros, en cambio, consiguen mejores resultados en entregas más largas. ¿Es mejor dosificar los episodios o lanzarlos todos simultáneamente? Hay usuarios, tras ver un capítulo, abandonarán la serie. Gracias al Big Data se puede analizar casi en tiempo real qué formato es más idóneo, cuándo la audiencia empieza a perder el interés sobre una determinada serie e incluso que actores o roles son los que más enganchan a los espectadores.

Con esta información, cadenas, productoras y distribuidoras desarrollan estrategias para que la audiencia continúe consumiendo este producto, estudiando pautas como en qué momento se deja de ver la serie, a qué hora del día prefiere consumirla, cuáles son los dispositivos idóneos para verlas y muchos patrones de conducta más.

Además, el Big Data es una fuente muy fiable en la que apoyarse para realizar campañas de márketing de una serie de televisión. En un mercado de nichos como es el actual, es imprescindible conocer quién ve cada contenido. ¿Quién está viendo nuestra serie? ¿A quién debemos de orientar una estrategia de publicidad y comunicación? Ésta se enfoca hacia el público adecuado y que tiene más posibilidades de estar interesado en ella, teniendo en cuenta su comportamiento online y los momentos, personajes o mensajes que nos ofrecen mayor relevancia y empatía.

En este sentido, el uso de las redes sociales también es una información muy valiosa sobre el usuario. Las impresiones que aporta Twitter o Facebook a tiempo real o las búsquedas en Google o en Youtube ofrecen una información estimable. No solo podemos comprobar el feedback sobre el producto en tiempo real, sino también para que las propias compañías puedan incorporar en las series las preferencias de todo tipo que tengan sus usuarios. De esta manera, conseguirán crear un fuerte factor de identificación dentro de la serie, lo que hará que los usuarios se enganchen a estas.

Todo tipo de asuntos y comportamientos se pueden medir con el Big Data y muchos de ellos pueden introducirse en productos audiovisuales. Si los espectadores de una serie son adictos a una app, o web, pueden adecuarse los contenidos para reflejar estos intereses en secciones o tramas a través de la planificación de pases o de acciones no convencionales como el product placement.

Pongamos un ejemplo a grandes rasgos: si un gran número de nuestros espectadores utilizan una aplicación de citas, es posible que introducirla como parte de una trama sea recibida con un sentimiento positivo. Los profesionales en este campo pueden aportar datos significativos que ayuden a que el contenido se convierta en un éxito.

Es un proceso de acción y reacción. Los usuarios quieren que sus voces sean escuchadas. Un tweet no deja de ser una opinión de un espectador: cuando hablamos de miles de opiniones o pautas en una misma dirección, nos están dando la clave para mejorar nuestro contenido. Toda acción es información. Y la información es poder.

 

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