Black Friday, un valor seguro para remontar las ventas

22-11-2017 por IKI Media

En España somos muy de adoptar costumbres que provienen del otro lado del charco. Ya nos pasó con la noche de Halloween y parece que el Black Friday va por el mismo camino. De hecho, este año el “viernes negro” celebrará su sexta edición en nuestro país, donde aterrizará como un acontecimiento asumido y en el que durante las 24 horas del último viernes de noviembre las tiendas alcanzan auténticos récords de ventas.

Aunque en un principio el Black Friday estaba más enfocado al mercado de la tecnología, en la actualidad, ya es posible encontrar interesantes descuentos en cualquier sector: moda, viajes, restaurantes… ¡todo vale! Además, las ofertas no sólo inundan el comercio electrónico, sino que también alcanzan un gran protagonismo en las tiendas físicas. Sin duda, este día supone el pistoletazo de salida de la campaña de Navidad y los establecimientos tienen que aprovecharlo al máximo para animar el consumo antes de que lleguen las rebajas de enero.

 

Más números negros en 2017

El Black Friday o, como podríamos empezar a llamarlo a partir de ahora, “viernes mágico” tiene su origen en Estados Unidos, donde se celebra el día después de Acción de Gracias. Al tratarse de una festividad, los negocios americanos aprovechan para lanzar descuentos que atraigan a los consumidores y poder convertir así los números rojos en negros gracias a las ventas que se registran durante ese día.

Siguiendo con la tradición de cambiar el color de las cuentas de los comercios, este año, las ventas aumentarán un 9% en España con respecto a 2016, según un informe elaborado por el portal Black-Friday.sale. Casi sin darnos cuenta, este día se ha convertido en uno de los eventos comerciales con mayor importancia del año.

Las cifras que se esperan alcanzar en esta edición de 2017 superarían los 1.370 millones de euros. Sin embargo, las previsiones apuntan a que, a pesar de incrementarse el porcentaje de ventas, el gasto medio de los consumidores rondará los 82 euros, como sucedió el año pasado. El aumento se conseguirá gracias a la llegada de nuevos compradores.

Como cabe esperar, los sectores de electrónica, telefonía y moda son los que más despuntan en el Black Friday, concentrando los mejores datos de ventas. No obstante, hay que prestar atención al resurgir de otros segmentos que ya empezaron a marcar terreno en 2016 como, por ejemplo, el mundo del deporte, las actividades de ocio o los productos para adultos.

En la primera posición de media de gasto registrada el año pasado se encuentran las compras en viajes, con 272 euros por persona. Aunque pueda resultar extraño, en la otra cara de la moneda se sitúa el gasto en restaurantes, comidas y bebidas, que tan sólo consiguió alcanzar 17,83 euros de media.

Si hablamos de los descuentos aplicados, los consumidores que aprovecharon el Black Friday en 2016 llegaron a ahorrarse hasta un 30% de media. Las mejores ofertas se encontraron en los productos de electrónica, con descuentos de más del 31% de media.

 

Una fecha para señalar en el calendario

 Teniendo en cuenta que esta tradición gana cada vez más fuerza en España, las tiendas no pueden mantenerse ajenas a ello. Además, el lunes siguiente coincide con el Cyber Monday, por lo que quizás es la oportunidad idónea para lanzar una estrategia que consiga dar un giro de 180 grados al registro de ventas.

Fundamentalmente, las tiendas online deben estar preparadas para que nada falle y poder sacar el máximo partido a este evento. Se puede afirmar que el Black Friday es, sobre todo, sinónimo de e-commerce. Este servicio permite que los consumidores puedan comprar en cualquier momento durante las 24 horas del día, de una forma cómoda y rápida, sin tener que esperar largas colas.

Poner de ejemplo a Amazon es el recurso más fácil, pero no se puede omitir dado el éxito de sus cifras. El líder del comercio electrónico consiguió vender alrededor de 10 productos cada segundo durante el Black Friday de 2016. ¿Cómo lo consiguió? Su estrategia basada en ofertas flash, a través de las cuales los usuarios podíamos ver un producto en oferta cada 5 minutos, fue un éxito apoteósico.

Para formar parte del viernes negro, es importante que las marcas aúnen sus esfuerzos hacia un objetivo común. No sólo hay que optimizar la web, invertir en publicidad o buscar ese punto que las diferencie de la competencia, sino que, al tratarse de un día con ofertas voraces, conviene analizar los descuentos que puede ofrecer la compañía para evitar obtener el resultado contrario y que los números se tiñan de rojo.

Los comentarios están cerrados.