Causas y efectos de la fiebre Pokémon Go

18-07-2016 por IKI Media

De las estanterías llenas de polvo a la primera plana de todos los medios: blogs, periódicos, telediarios y emisoras de radio se han convertido en el escaparate multiplicador del juego de la semana, seguramente del mes, y probablemente del año: como ya iréis imaginando, Pokémon Go.

Con la reinvención del célebre juego de videoconsola a la aplicación móvil, Niantic Labs y The Pokémon Company han sido capaces de que una marca esencialmente juvenil penetre en el mercado resurgiendo como crossover. Consiguiendo que, en unas pocas semanas, el imaginario Pokémon de hace 20 años remonte desde el anonimato de lo friki al uso indiscriminado de las masas.

Y es que se hacía de rogar un juego de realidad aumentada que marcara un punto y aparte. Pero lo de Pokémon Go no lo esperaba nadie. En su palmarés figuran ya tres hitos difícilmente repetibles: en primer lugar, Pokémon Go ha hecho a Nintendo unos 16.000 millones de dólares más rica en cuestión de diez días.

Para cumplir con el segundo hito, Pikachu y compañía acumularon más descargas que Tinder a las pocas horas de salir al mercado, y a estas alturas la aplicación supera en tiempo de uso por usuario a Instagram, Snapchat, WhatsApp e incluso Facebook. 

Y por último (y tal vez esto sea lo más importante), Pokémon Go ha conseguido que millones de personas salgan a la calle para cazar adorables criaturas digitales y agenciarse gimnasios virtuales en iglesias, comisarías, plazas o hasta en la Casa Blanca. De hecho, corre por ahí la recriminación (o el elogio, según se mire) de que Pokémon Go ha conseguido en unas horas lo que Michelle Obama lleva 8 años intentando: que los jóvenes muevan el culo y hagan alguna clase de ejercicio.

Lo curioso del caso, dejando a un lado el fervor de los primeros días, es que todo esto lo propicien quienes están diametralmente opuestos en el espectro gamer: un ejército de periodistas ha expandido el eco de lo que casi ninguno comparte. De este modo, no es de extrañar que el foco de las noticas se haya centrado exclusivamente en los efectos del éxito de Pokémon Go y que nadie se haya preocupado de dilucidar sus causas.

Pokémon Go

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¿Por qué Pokémon Go ha protagonizado este éxito arrollador? 

No es, ni por casualidad, la primera aplicación parecida de realidad aumentada. Ni tampoco es pionera en el mercado de los juegos de «busca y encuentra». Entonces ¿qué es lo que la hace diferente? Para empezar, y sin lugar a dudas, la materia prima de la que se sustenta: Pokémon es quizá el videojuego más famoso de los últimos 20 años. Y no solo eso, sino que es una marca que cuenta con una ingente cantidad de artículos de promoción comercial y hasta con su propia serie de televisión.

Y más allá de la tecnología que aúna y el acierto en el plano temporal, el juego para dispositivos móviles o iPad está permitiendo que los jugadores interactúen como nunca antes lo han hecho. De las consolas individuales, se pasó a las que te permitían jugar con un amigo o dos; luego a los chats en vivo, y después los programas de voz y los juegos interactivos online.

Pero Pokémon Go supone el primer gran éxito en lo que se refiere a la desvirtualización, una palabra feísima que el DRAE todavía no incluye, pero que todos entendemos: gente compitiendo cara a cara en puntos estratégicos de las avenidas más importantes de las ciudades, parques llenos de jóvenes y no tan jóvenes compartiendo trucos, y grupos de WhatsApp que afloran de la nada: en otras palabras, socialización en estado puro.

foto carné

Javier Muñoz

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