¿Cómo llegar a los jóvenes a través de la publicidad exterior convencional?

31-10-2018 por IKI Media publicidad exterior - era digital

Son inconformistas, tienen compromiso social, utilizan su propio vocabulario, cuidan su espacio y, sobre todo, no levantan la vista del móvil. Los jóvenes, también conocidos como los nuevos reyes del futuro, son unos auténticos nativos digitales. En su existencia no conciben un mundo donde no haya Wifi, Instagram o YouTube. Su dependencia de la tecnología llega hasta tal punto que pueden utilizar 5 dispositivos a la vez en ciertas ocasiones.

Con estos datos, sobran más explicaciones para comprender por qué los millenials o la generación Z es un público que interesa enormemente a las marcas. Pero, ¿cómo conseguir llegar a ellos? Nadie dijo que el camino fuera fácil, pero en este objetivo la cosa se complica aún más, ya que la atención no suele casar muy bien con los jóvenes.

Para conseguir que la publicidad convencional llegue a este target, está claro que se debe apostar por los dispositivos móviles. Los Smartphone, tabletas y otros forman parte inseparable de su día a día. Por ello, hay que dejarse de rodeos y atacar directamente lo que tienen en la mano constantemente. En cifras, esto se traduce en 7 horas diarias mirando el teléfono móvil o más de 10 veces en una hora. En clase, en el trabajo, en casa y, por supuesto, en la calle, donde tienen que esperar el autobús, caminar o coger el metro; un espacio en el que los anuncios de exterior luchan por despertar su interés.

Ampliando el mensaje de la publicidad exterior

Está claro que la publicidad exterior tal como la conocemos de forma tradicional consigue poco en su meta de alcanzar a los más jóvenes. La solución consiste en combinar los anuncios convencionales con las oportunidades que brindan las nuevas tecnologías para reforzar el mensaje.

Las sinergias entre distintos medios siempre han funcionado para que el público recuerde una determinada marca y en este caso, tampoco puede fallar. En la actualidad, los anunciantes tienen la oportunidad de trasladar el anuncio que se encuentra en la calle a la pantalla de los dispositivos móviles consiguiendo un doble impacto publicitario.

Las posibilidades que brinda el móvil  son infinitas: códigos QR, escaneo a través de Shazam o Snapchat, redirigir a la web… O cualquier acción que consiga que el usuario utilice su Smartphone a cambio de recibir algo más que el mensaje comercial. Convertir el entorno móvil en un perfecto aliado de la publicidad exterior es la puerta para fomentar la interacción entre la marca y los jóvenes. Es obvio que esta estrategia causa un mayor impacto y favorece el recuerdo y la notoriedad que de otra forma sería difícil conseguir con el público más joven.

¿Cómo se tiene que definir esta maniobra?

Es cierto que dentro del grupo de los jóvenes encontramos rangos de edad diferentes. Sin embargo, todos tienen en común que suelen estar inmersos en cambios y emprendiendo nuevas etapas vitales. Este colectivo busca cosas diferentes, originales y que le muevan, por lo que la estrategia entre publicidad exterior y móvil debe cumplir algunos requisitos:

1. Aunque el Smartphone se contemple como un apoyo de los anuncios de calle, en realidad debe tratarse como el gran protagonista. No basta con trasladar al usuario a la web de la marca, sino que la inversión en aplicaciones u otros recursos únicos son totalmente eficaces.

2. Dado que su capacidad de atención suele ser baja ante tanto estímulo, los mensajes deben ser rápidos, sencillos y directos, sin olvidar la originalidad como punto fuerte.

3. Los códigos de la publicidad convencional no valen para los jóvenes. Su forma de hablar es diferente, por lo que para conectar con ellos es preciso comunicar en su propio idioma.

Alcanzar a cualquier público no es fácil, pero en este caso es algo que va más allá. Se trata de llegar a un grupo que con su forma de vivir ha cambiado las reglas del juego de la publicidad e incluso el modo de consumir los productos o acceder a los servicios.

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