Las fake news: los posts más compartidos en Facebook

15-06-2019 por IKI Media

Por todos es conocido el enorme impacto que están teniendo actualmente las noticias basura, más conocidas popularmente como fake news. Son noticias con titulares altamente llamativos, pero que están muy lejos de describir la realidad por ser falsas, parciales o manipuladas con alguna intencionalidad. ¿Su fin? Dirigir en un determinado sentido a la opinión pública. Aunque cada vez más personas toman conciencia de la existencia de estas noticias falsas y toman sus precauciones, aún son muchas las que ‘pican’ y acaban por creérselas al pie de la letra.

Son, por lo tanto, un grave problema de tipo social, no sólo por la difamación que constituyen hacia personas o empresas, sino porque este tipo de “noticias”, dado su carácter sensacionalista, se difunden muchísimo más rápido que las noticias de información real.

En este post, nos vamos a centrar en las fake news que se publican a través de Facebook. En esta red social la propagación de noticias falsas es superior a la de otros medios debido a la gran cantidad de usuarios que posee deseosos de compartir contenidos que sorprendan.

Las fake news el contenido más compartido

Un buen ejemplo es un estudio sobre las pasadas elecciones al Parlamento Europeo realizado por la Universidad de Oxford, que señala que las fake news se comparten hasta cuatro veces más que los contenidos de fuentes serias o más seguras. Un dato que demuestra que los usuarios de Facebook son muy proclives a compartir estas noticias basura. Los responsables del estudio incluso recomiendan llevar especial cuidado a la hora de creer las noticias que circulan por la red. Por ello, cuando una noticia puede ser susceptible de no ser cierta se debe comprobar su veracidad mediante otras fuentes antes de compartirla.

La costumbre de muchas personas de compartir noticias no contrastadas se debe a un comportamiento psicológico llamado “sesgo de confirmación”. Consiste, sencillamente, en que hay gente propensa a creer sólo aquellas informaciones que confirman la opinión previa que tienen sobre un determinado tema. Esto hace que estas noticias sean compartidas instantáneamente, sin previa comprobación de su veracidad, con el fin de afianzar públicamente en la red social su opinión ya establecida.

En la mayoría de los casos, no se trata de un acto maldad o una intención de manipular por parte del usuario (lo cual no se puede decir de los “malos medios” que publican información falsa a sabiendas), pero es el motivo principal de que las fake news se divulguen tan rápido.

Por el contrario, este fenómeno psicológico también ocurre a la inversa, ya que somos muy reacios a creer noticias (pese a que estas sí sean ciertas o de fuente fiable) que contradigan nuestra opinión inicial sobre un determinado tema. Se trata en ambos casos, como vemos, de actitudes muy marcadas por nuestra psicología y nuestro esquema de valores.

¿Por qué Facebook?

Pero, ¿por qué este es un fenómeno más característico de Facebook que de cualquier otra red social? Si bien es cierto que la difusión de fake news puede ocurrir en cualquier red en la que se comparta información escrita, lo cierto es que Facebook tiene un ingrediente extra que hace que esta práctica sea más habitual.

Y dicho ingrediente no es otro que una de las principales fórmulas del éxito de la red liderada por Mark Zuckerberg: el famoso algoritmo de Facebook. El éxito del algoritmo se debe a que está programado para mostrarnos noticias acordes a la orientación de nuestros likes, que denotan nuestras preferencias. Se trata de ofrecernos, sobre todo,  contenido que sea acorde con nuestros intereses, gustos y preferencias, tomando como referencia nuestros likes y la tipología de las publicaciones anteriormente compartidas.

Hasta ahí, todo bien. Pero el gran problema surge cuando acabamos recibiendo las noticias con más interacciones que concuerdan con nuestra línea de gustos, y ahí aparecen las famosas fake news. Las que más interacciones generan y a más velocidad, y dentro de nuestras preferencias para fomentar ese sesgo de confirmación.

Un cóctel perfecto en el que las noticias basura nadan a sus anchas. Es muy útil recibir información de nuestro interés, y por ende, publicidad relacionada que también nos pueda interesar. Pero hay que extremar las precauciones. Por lo tanto, se recomienda a los usuarios de Facebook y, por supuesto, a los perfiles de las marcas que extremen las precauciones y, ante la más mínima duda, confirmar las noticias en otras fuentes fiables.  

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