Los motivos éticos, cada vez más importantes a la hora de consumir

13-06-2019 por IKI Media

Que el modelo de consumo está en constante cambio es un hecho. El consumidor, por lo general, ya mira mucho más allá de que se satisfaga la necesidad principal que cubre el producto, o el precio que tenga con respecto a la competencia. Aunque lógicamente estos sigan siendo unos drivers muy determinantes de compra, hay otra motivación que está cobrando una importancia decisiva: la reputación que tenga nuestra marca y su relación con conceptos éticos como el ecologismo, la economía circular, la solidaridad o la economía colaborativa.

El consumidor valora las empresas comprometidas

Todos estos valores han pasado a ser mucho más sensibles para el consumidor. Así, vemos cómo va subiendo la reputación y la imagen de marca de las empresas que gestionan responsablemente los recursos naturales, que ofrecen un trato adecuado a sus empleados y que gestionan la deslocalización en países emergentes con criterios éticos. En definitiva, que aporten valor al interés general y a la sociedad, y no solo a ellos mismos como individuos compradores. El consumidor ha adoptado una nueva conciencia más sensible y, junto con el considerable aumento de poder que ha ganado en la relación marca-cliente, se antoja indispensable cuidar mucho más la imagen corporativa en términos de RSC y sostenibilidad.

Los valores éticos de las marcas en “números”

Esta preocupación hacia los valores éticos de las marcas ha quedado reflejada en el estudio “Otro consumo para un futuro mejor”, elaborado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en colaboración con NESI Global Forum (Foro de Nueva Economía e Innovación Social). En esa investigación, se han analizado precisamente el efecto que tienen los nuevos comportamientos de los consumidores españoles en sus decisiones reales de compra.

Según queda reflejado en el estudio, nada más y nada menos que el 73% de los encuestados (de un total de 1.284 personas, siendo una muestra representativa de la población española) declara abiertamente darle una gran importancia a los aspectos éticos y ecológicos a la hora de tomar sus decisiones de compra. Se trata de un porcentaje muy alto que respalda claramente esta tendencia de consumo, ya que puede decantar un gran número de ventas en mercados muy competitivos en el que prima la diferenciación.

El empoderamiento del consumidor: el origen de esta tendencia

Se está incrementando la conciencia de que es posible penalizar los comportamientos que se consideran abusivos por parte de las empresas, así como premiar los que concuerden con sus valores y preferencias. En este sentido, el estudio determina que el 62% de los consumidores españoles considera que su consumo es una herramienta muy potente para cambiar el mundo, reafirmando esta nueva posición privilegiada. El 57%, además, se siente identificado con los valores de las marcas que benefician a las personas y al planeta.

Evidentemente, para que estos fenómenos se consoliden como tendencia generalizada, tienen que ser seguidos de forma más o menos masiva. Las nuevas formas responsables de consumir según valores éticos, se van haciendo virales y ampliamente aceptadas por la gran mayoría de consumidores. Pero la tarea se complica en muchas ocasiones por una serie de barreras que, en la práctica, dificulta que los consumidores sean congruentes al cien por cien a la hora de consumir siempre de forma ética. La falta de información (en un 60% de los casos), el precio (58%), la accesibilidad (54%) y la dificultad para encontrar empresas responsables éticamente hablando (52%) son los principales escollos que encuentran los consumidores para poder llevar a cabo su voluntad de consumir éticamente.

Esta tendencia supone una gran oportunidad latente para las marcas que quieran diferenciarse adoptando esta serie de valores tan ampliamente aceptados. ¿Cómo pueden adaptarla a sus estrategias de marketing? Facilitar productos que tengan carácter ético a buen precio (el 36% de los encuestados estaría dispuesto a pagar un pequeño sobrecoste por productos 100% ecológicos), o cuidar más la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de las marcas pueden ser estrategias muy convenientes para diferenciarnos y conseguir una ventaja competitiva en un mercado cada vez más sensible a estos valores.

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