Tasa rosa: cuando las marcas “suspenden” en igualdad

26-03-2019 por IKI Media

En los últimos años, está de rabiosa actualidad todo lo relacionado con la igualdad, especialmente conceptos como el permiso de paternidad compartido, la brecha salarial y otros tantos relacionados con la búsqueda de una paridad de género en términos económicos. Una de estas desigualdades existentes es la “tasa rosa”.

También conocida como “impuesto de género”, la “tasa rosa” parece ser una realidad que, aunque pase desapercibida, “haberlas, haylas”, como las meigas… Básicamente consiste en la diferencia sustancial en el precio de bienes de consumo destinados a mujeres con respecto a sus productos homólogos dirigidos a hombres. Hablando claro: tratándose de los mismos productos (como cuchillas de afeitar, desodorantes o fragancias), tienen un mayor coste si van destinados al público femenino.

Los productos de perfumería son más caros para las mujeres

Según un estudio del portal Idealo.es, en el que se han analizado 25 diferentes marcas del mercado español (principalmente del sector de la perfumería e higiene), se confirma que, efectivamente, existen un gran número de productos que tienen un importe mayor si van destinados a las mujeres. El sector en el que se aprecian las mayores diferencias es el de la perfumería. Se trata, sin duda, de un dato. Si bien es cierto que el estudio se ciñe a productos con versiones claramente diferenciadas para ambos géneros, lo cual supone un porcentaje no demasiado grande del total de bienes de consumo, sí es un dato para tener en cuenta a la hora de buscar la igualdad total, tan demandada por la sociedad.

Concretamente, la investigación de Idealo.es señala que, en España, hasta el 74% de los productos con destinatario femenino son más caros que los destinados al público masculino. El sector más señalado, la perfumería, es el que revela los datos más ejemplificadores de este hecho. El precio para las fragancias femeninas es, de media, ocho céntimos por milímetro más caro para ellas que para los hombres. Siendo el coste promedio de 0,66 euros por mililitro en mujeres y 0,58 euros por mililitro en hombres.

Una tendencia que crece

Además, esta tendencia va al alza en vez de disminuir. El estudio también observa que hace tan solo tres años, el 12% de los perfumes femeninos se podían adquirir al mismo precio que sus variantes masculinas. Sin embargo, en 2018 ese porcentaje se ha reducido 7,89%, por lo que se aprecia que la “tasa rosa” en el sector de la perfumería no solo no se está frenando, sino que crece año tras año. Datos muy desalentadores que dejan un reto por delante para este sector, ya que, por contra, los productos destinados para hombres con importe superior a la versión femenina sí que han reducido su importe con respecto a años anteriores, en un 18,4%.

Por otra parte, el estudio señala que la “tasa rosa” no es un fenómeno exclusivo de España, sino que algunas marcas lo practican también en el extranjero. Se ha analizado la diferencia de precios entre los 100 perfumes más populares con versiones masculina y femenina en Italia, Francia, Alemania y Reino Unido. En estos países, la diferencia existente de precio, fruto de la “tasa rosa”, es de entre un 6% y un 8% superior en los productos de perfumería femeninos con respecto a los masculinos. Alemania es el que tiene menos diferencia de precio por géneros (un 6% superior).

¿Cómo defienden esta diferencia de precios las marcas?

Las marcas defienden esta política de precios con el argumento del mayor coste de fabricación o la mayor aceptación a un precio más alto que tienen las mujeres para determinados productos.

En el lado opuesto, hay opiniones que sostienen que sería una gran oportunidad de marketing posicionarse como marcas “anti-tasa rosa”. Y lo plantean con un argumento rotundo: la sociedad cada día está más sensibilizada con la igualdad de género, por lo que enfocarse en acabar con la “tasa rosa” sería una buena manera de empatizar con la sociedad y ganarse una imagen de marca diferente y moderna.

El público femenino supone entre el 80% y 87% de la fuerza consumidora, lo que significa que el coste de oportunidad se supera si una marca se convierte en baluarte de la lucha contra la “tasa rosa”. Quienes defienden esta postura, argumentan que la “tasa rosa” es una estrategia de precio fruto del cortoplacismo. Y, como ya sabemos, el cortoplacismo, en marketing, no suele dar buenos resultados.

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