TVE ha encontrado un hueco en las redes sociales para hacer publicidad

15-02-2018 por IKI Media

Ya han pasado 8 años desde que vivimos uno de los momentos más transcendentales para el mundo de la publicidad y de la televisión. La noticia no dejó indiferente a nadie: la Ley de Financiación que entró en vigor en enero de 2010 prohibía la emisión de anuncios en TVE. A partir de este decreto, nuestra televisión, la televisión de todos, pasaba a financiarse exclusivamente con los euros que recibiera de parte de las arcas del Estado, eliminando de un plumazo la publicidad del ente público.

Sin embargo, en toda ley que se precie siempre existen vacíos legales y, como dice el refrán, “hecha la ley, hecha la trampa”. La realidad demuestra que la publicidad es uno de los caramelos más apetecibles para los medios de comunicación, ya que sólo hay que saber sumar dos más dos para darse cuenta de que constituye una importante fuente de ingresos.

Así, la misma ley que erradicaba los anuncios de cualquier canal de RTVE, también afirmaba lo siguiente: “se permitirán los patrocinios y el intercambio publicitario de eventos deportivos y culturales, que se enmarquen dentro de la misión de servicio público de la Corporación, sin valor comercial y siempre que tengan este sistema como única posibilidad de difusión y producción”.

Fuera de esta excepción, la normativa se limitaba únicamente a las emisiones en pantalla, por lo que… ¿qué pasa entonces con las redes sociales de los diferentes programas?

Operación Triunfo, Twitter y YouTube

Como era de esperar, TVE no podía desaprovechar el tirón que ha tenido la última edición de Operación Triunfo. Hacía mucho tiempo que este talent show no conseguía enganchar al público de una manera tan brutal, por lo que indudablemente han utilizado la cuenta oficial en Twitter y el canal de YouTube para rentabilizar el programa fuera de la propia cadena pública. A pesar de las críticas que ha recibido la entidad por esta decisión, sólo hay que echar un vistazo al BOE para comprobar que la ley no especifica nada respecto a las plataformas sociales, ya que la restricción se limita a los canales de televisión y radio.

De esta forma, han sido varias las marcas que han hecho su aparición estelar ante la mirada de miles de usuarios. Uno de los casos que más polémica ha suscitado fue la llegada de 4 repartidores de Telepizza a la Academia para animar a los concursantes con una cena diferente. Lógicamente esta inclusión no se realizó en televisión, sino que se utilizó el Canal 24 horas de OT en YouTube.

Además de Telepizza, otras marcas que han gozado del privilegio de formar parte del boom de los triunfitos han sido Olympus y El Corte Inglés. En el primer caso, los participantes recibieron una cámara como regalo y, en el segundo, tuvieron la oportunidad de pasar un rato de compras en los grandes almacenes.

Para crear una mayor expectación, digna de las grandes campañas publicitarias, en Twitter se publicaron varios mensajes anunciando un #SorpresOT que recibirían los alumnos de la Academia. Al final la sorpresa no era otra que la retransmisión en directo, a través de Periscope, de la salida de los concursantes fuera de la Academia para irse de rebajas.

Esquivando las limitaciones

 El programa de Operación Triunfo no ha sido el único donde han intentado colar publicidad y sin duda lo han conseguido. Los seguidores de MasterChef también están acostumbrados ya a ver el “patrocinio cultural” de marcas tan conocidas como Bosch o El Corte Inglés (de nuevo), una práctica que no queda muy claro si se encuentra dentro o fuera de la legalidad.

Volviendo al caso de OT, la televisión pública ha conseguido beneficiarse de la publicidad tomando un camino diferente y estableciendo sus propias reglas. En la sociedad en la que vivimos, no se puede obviar el consumo de las plataformas sociales que, en ciertas ocasiones, adquieren una importancia mayor que las emisiones en la propia cadena. Tanto es así que el social share, o cuota de pantalla relativa al volumen de la conversación en redes sociales que versa sobre un determinado programa de televisión se ha convertido en uno de los indicadores al que más atención prestan los ejecutivos de las cadenas.

Esta nueva vía para rentabilizar formatos publicitarios que se encuentran dentro del universo de TVE quizás sea el desencadenante de una nueva regulación publicitaria del ente público. De momento, habrá que esperar para saber si la normativa se aplica también a las redes sociales, aunque, mientras tanto, quienes compatibilicen el consumo de la gran pantalla con los canales sociales, pueden ir acostumbrándose a ver, probablemente, cada vez más logos en este contexto.

 

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