Un día después del perdón de Mark Zuckerberg

11-04-2018 por IKI Media

Uno de los mayores miedos que existían en torno a la privacidad en las redes sociales se hizo realidad con la noticia de la fuga de datos de Facebook. Este hecho no sólo supuso el peor varapalo a la red social desde su origen, sino que puso entre las cuerdas a Mark Zuckerberg, quien este martes pidió perdón ante los miembros del senado de EEUU.

El germen de la crisis por la que está atravesando Facebook se remonta al año 2016 cuando la consultora política Cambridge Analytica decidió utilizar los datos de 87 millones de perfiles de la red social para influir en la intención de voto durante las campañas de Donald Trump y del Brexit. Tal como lo han anunciado The Guardian y The New York Times, el escándalo salpica también a un profesor de la Universidad de Cambridge, el cual fue autorizado por Facebook para recopilar la información de los usuarios que se descargaran la app “thisisyourdigitallife”. Lo que en un principio parecía ser únicamente un análisis de datos derivó en la filtración a la compañía que los utilizó con fines políticos.

Como es obvio, las declaraciones de Zuckerberg no se hicieron esperar, pero lejos de convencer a la comunidad social y a los anunciantes, sus palabras parece que empeoraron aún más las cosas. En su comparecencia ante los medios no sólo aceptó los hechos, sino que además anunció un cambio en la política de privacidad de la red y el inicio de una auditoría en aquellos sistemas que hayan utilizado la información confidencial de forma ilícita. Aunque las intenciones fueron buenas, el daño ya estaba hecho y las consecuencias fueron inevitables:

Principales efectos de la crisis de Facebook

 1. Algunos anunciantes tan importantes como Mozilla, Playboy o Sonos retiraron o paralizaron sus inversiones en Facebook después de que se conociera el escándalo. Esto apunta a que la red social probablemente no llegue a alcanzar los beneficios por publicidad de 2017 cifrados en casi 40.000 millones de dólares. Aunque de momento han sido sólo algunas las empresas que han dado la espalda a Zuckerberg, esta crisis reducirá notablemente los más de 5 millones de anunciantes mensuales. Una vez haya pasado la tormenta y quizá el perdón de Mark pueda ayudar a cambiar las tornas, el retorno de los anunciantes a la plataforma dependerá fundamentalmente de las medidas que ya se están adoptando en cuanto a privacidad.

2. Al producirse una vulneración de los derechos de los usuarios, la compañía tiene que hacer frente a las demandas interpuestas para exigir responsabilidades. Además de las acciones particulares, diferentes autoridades también han comenzado a investigar el caso, por lo que Facebook tendrá que asumir, con total probabilidad, cuantiosas indemnizaciones.

 3. Otra de las consecuencias más destacadas de esta fuga de datos pasará por la revisión de las políticas que gestionan la información personal de los usuarios, no sólo de Facebook, sino de todas las plataformas sociales en general. Todo apunta a que la nueva configuración de privacidad trasladará la mayor parte del control a los propios seguidores, algo que puede perjudicar la forma de hacer publicidad que se ha utilizado hasta ahora.

4. La crisis de imagen a la que Facebook se enfrenta le costará bastante tiempo recuperar, si es que eso llega a suceder. Con este suceso se ha puesto de manifiesto la debilidad de su política de protección de datos y, yendo un paso más allá, su posible relación con determinadas ideologías políticas. Puede que la medida de Mark de pedir perdón ante el mundo entero (cualquier noticia en EEUU supone una ventana hacia el resto de los países) sea un intento desesperado de mejorar la imagen de la compañía para seguir contando con el apoyo de los usuarios, inversores y anunciantes.

 5. La filtración de datos de una gran parte de los usuarios de Facebook conllevó al desplome de la empresa en Bolsa. El valor de las acciones llegó a caer más de un 8% porque igual que los anunciantes tomaron una decisión tajante, los inversores decidieron apostar por otras empresas. No obstante, el castigo que ha recibido la red social en los mercados bursátiles no ha sido tal como para que se ponga en riesgo todo su potencial. Además, el acto de contrición de Mark Zuckerberg ante el Senado estadounidense motivó que la empresa volviera a dar datos positivos subiendo sus acciones un 4,85% en el tiempo que duró la declaración. Nada mejor que un perdón a tiempo para mejorar las cosas.

 Seguiremos al tanto de la estrategia que sigue Facebook para mitigar las consecuencias de un tema tan sensible como es la filtración de datos personales. Como hemos comentado, esta crisis servirá de ejemplo a otras redes sociales y, al mismo tiempo, también de lección para los usuarios a la hora de dar su permiso para que terceros utilicen su información

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