WhatsApp y Facebook, hermanos de sangre

18-10-2017 por IKI Media

“Que tire la primera piedra el que esté libre de pecado”. ¿Cuántas veces has aceptado unas condiciones legales sin tan siquiera leerlas por encima? Seguro que todos lo hemos hecho en más de una ocasión y te informamos, por si aún no lo sabes, que en los últimos meses este gesto casi inconsciente nos ha llevado a autorizar a WhatsApp para que comparta nuestros datos con Facebook. Si tal vez te preguntas cómo hemos podido llegar hasta este punto, mejor te lo explicamos desde el principio…

Corría el año 2014 cuando la compañía de Mark Zuckerber decidió comprar WhatsApp por la nada desdeñable cantidad de 20.000 millones de euros aproximadamente. En un principio podría pensarse que la estrategia de Facebook no era otra que aliarse con el enemigo, ya que la app de mensajería instantánea era, y sigue siendo, un fuerte competidor del servicio Messenger de Facebook.

Pero ¿no resulta un poco extraño que una aplicación sin beneficios pudiera conquistar de esa manera al gigante Facebook? Para que nadie se lleve a engaño, los principales atractivos de WhatsApp eran, sin duda, sus datos. En la actualidad, este sistema de mensajería ya alcanza 1.200 millones de usuarios a nivel mundial, más de 40.000 millones de mensajes enviados diariamente, 1.600 millones de fotos y 250 millones de vídeos compartidos al día, entre otras cifras que nos dejan con la boca abierta. Es lógico que Facebook no iba a pasar por alto la oportunidad de acceder a esta ingente cantidad de datos, al igual que ya hizo en su día con Instagram.

 

¿Cruce de datos?

 Como comentábamos antes, hace algunos meses que los usuarios de WhatsApp recibimos una actualización de los Términos de Servicio y Política de Privacidad para permitir que la compañía pudiera compartir nuestra información con Facebook y poder conectar así ambos servicios. Ante tal irrupción en la privacidad, fueron muchos los que se rebelaron contra esta iniciativa. Aunque “eran lentejas” o lo aceptabas o te podías olvidar de utilizar Whatsapp. Así que todos “pasamos por el aro”.

Este fue el primer paso de un futuro cruce de datos entre ambas compañías que ya ha empezado a materializarse. Facebook está realizando una prueba en algunos usuarios de Android, quienes pueden ver en el menú de configuración un nuevo botón que redirige directamente a WhatsApp, tal y como ya ocurre con Instagram.

Esta acción permite conectar los dos servicios para utilizar WhatsApp sin necesidad de salir de Facebook. Aunque el principal objetivo de este cruce de datos, según indica Facebook, es sugerirnos nuevos amigos para agregar a la app de mensajería, todo apunta a una estrategia de publicidad perfectamente ajustada a cada usuario.

Condiciones legales Facebook y Whatsapp

 

Publicidad mega segmentada

Dado que Facebook ya puede tener acceso a los datos que se albergan en WhatsApp, el plan consistiría en poner en marcha campañas de publicidad mucho más segmentadas y ajustadas a cada persona. Ahora ambas plataformas nos conocen mejor que nunca para ofrecernos el anuncio idóneo en el momento adecuado.

A la información que desvelamos en el perfil de Facebook, las publicaciones que compartimos o las interacciones que realizamos en esta red social, se suma nuestro día a día en WhatsApp. De todo ello, Facebook puede recopilar una información valiosísima sobre cada usuario para mostrarle la publicidad que más le interesa según su edad, sexo, necesidades, gustos, aficiones…

Aunque todavía no existe una confirmación oficial por parte de la compañía de que esto vaya a suceder, lo cierto es que Facebook lleva demasiado tiempo buscando nuevas opciones para monetizar la red social y ésta sin duda, podría reportarles un beneficio incalculable.

Por último, cabe preguntarse hasta qué punto nuestra privacidad puede estar expuesta con el único fin de que ambas compañías rentabilicen sus negocios. Ahí mismo está la polémica. Por un lado, se encuentra la visión del usuario; en WhatsApp podemos tener conversaciones sin ninguna trascendencia existencial, pero sin embargo hay otras en las que se ponen de manifiesto nuestros sentimientos, ideologías, creencias y un largo etcétera de información altamente sensible que concierne a la intimidad del usuario.

Por otro lado, nos topamos con la visión empresarial. Cualquier dato que aproxime a las marcas hacia su target es una mina de oro para las empresas y, por supuesto, para Facebook.

Por el momento, tendremos que esperar un poco antes de saber el desenlace de esta incógnita; ¿Cuál será el siguiente paso de Facebook?

 

Los comentarios están cerrados.